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jueves, 23 de enero de 2020

domingo, 12 de febrero de 2017

SENTIDO Y NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA

SENTIDO Y NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA 

Escrito por AA.VV. FILOSOFIA. EDITORIAL BRUÑO.MADRID. 2003 
 
Es muy significativa la tendencia que hay en nuestra sociedad a confundir los significados de las palabras "necesidad" y "utilidad". Así, se aplica la palabra "útil" tanto a las cosas que usamos-útiles- como a las cosas que necesitamos-necesarias-. Sin embargo, no es lo mismo utilizar que necesitar.
 Las causas de esta confusión pueden ser complejas, pero entre ellas encontraríamos, probablemente, que la sociedad actual valora la eficacia y la utilidad-consumo por encima de todo. Por otra parte, la sociedad tiende a modelar un tipo de hombre y de mujer que reproduzca fielmente su imagen consumista. Quizá esta es la causa por la que hoy se consideran la eficacia y la utilidad como valores supremos que hemos de buscar en la vida- en las cosas, en las ideas y en las personas-, hasta el punto de considerar a los mismos individuos como instrumentos al servicio de una utilidad que impone el sistema.
 He aquí un primer resultado de lo que hemos expuesto: decimos que las cosas que mejoran nuestras condiciones de vida son necesarias, cuando lo que queremos decir, en realidad, es que son aptas para ser consumidas, es decir, útiles.
 Más allá de este conocimiento utilitario y, en ocasiones, escéptico, que nos convierte en simples usuarios y consumidores de productos y mensajes, hay otro modelo de conocimiento, más humano y humanizador, que promueve la autonomía del pensamiento, liberándolo de las falsas creencias y de las autoridades establecidas. Solo en el este sentido aceptarse el término "útiles" para designar las cosas que mejoran no solo nuestras condiciones de vida, sino nuestra propia condición humana. La palabra "útil" tiene aquí el significado de algo absolutamente necesario. Este significado, el que más conviene a la filosofía, sobrepasa el simple conocimiento instrumental y utilitario, y favorece la formación de un ser humano libre y cualitativamente mejor.
2. ¿La filosofía mejora nuestra condición de seres humanos?
 La filosofía, teórica y práctica, es absolutamente necesaria:
-como actividad teórica, la filosofía es necesaria porque es un modo de conocimiento que se distingue específicamente de otras formas de conocimiento, como la religión, el mito, la literatura y la ciencia. Como conocimiento teórico, la filosofía aplica la razón a la realidad más allá de los límites asignados a las ciencias particulares, con el propósito de construir una imagen global que permita al ser humano hacerse cargo de los problemas que esa realidad le plantea.
-como actividad práctica, la filosofía es necesaria no porque intente encontrar soluciones a los problemas concretos que acarrea el hecho de vivir, sino porque busca afrontar los problemas de la vida humana, individual y social, y aplica la reflexión para construir una imagen global que los haga comprensibles en su totalidad.
 En una dimensión más próxima, la filosofía es necesaria también para comprender nuestra propia realidad como personas en proceso de formación. Si creemos que la filosofía, la matemática, el latín o cualquier otra asignatura nos deberían proporcionar unas mejores condiciones de vida, entonces podemos pensar que todas las asignaturas del currículo escolar son innecesarias. Es otro tipo de conocimiento el que necesitamos.
 La necesidad de la filosofía radica en la capacidad que nos da para adquirir una comprensión adecuada del mundo; en la facultad que nos otorga de tomar decisiones rápidas, correctas y libres; en el talento que nos proporciona para adoptar compromisos por la construcción de un mundo más justo, más solidario y más humano; en resumen, en la posibilidad que nos ofrece de crecer como seres humanos.
 Este es el talante de la filosofía. Hace más de dos mil quinientos años, en Grecia, dio origen a la civilización, y desde entonces ha posibilitado que nuestra sociedad, a pesar de haber pasado por los momentos más tenebrosos y traumáticos de la historia, no haya dejado de tantear la construcción de un mundo más humano. Hoy, la filosofía, en su dimensión más práctica, está comprometida en el proyecto de encontrar las señales que habrán de servir para que la civilización acabe instalándose en la humanidad, en todos los seres humanos, en todas las culturas.

1. ¿Necesidad-utilidad?
2. ¿La filosofía mejora nuestra condición de seres humanos?


UN PROBLEMA LÓGICO

Alicia en el Bosque del Olvido
Cuando Alicia entraba en el Bosque del Olvido, a menudo olvidaba su nombre y algunas veces hasta el día de la semana. No obstante, dos extraños animales, un león y un unicornio, asiduos del bosque, le daban alguna pista para averiguar el día en el que se encontraba.
  • El león mentía los lunes martes y miercoles y decía la verdad los otros días de la semana.
  • El unicornio mentía los jueves, viernes y sábados, pero decía la verdad los restantes días de la semana.
Un día Alicia entró en el bosque y se encontró con los dos animales que le dijeron:
  • León: Ayer fue uno de los días en los que me tocaba mentir.
  • Unicornio: Ayer fue también uno de los días en los que me tocaba mentir.
Alicia, que era muy inteligente, supo deducir a partir de estos comentarios qué día de la semana era.
¿Cuál era ese día?

sábado, 7 de marzo de 2015

Disciplinas o ramas de la filosofía

La Filosofía constituye a la vez un conjunto de conocimientos acumulados a lo largo de dos mil setecientos años, y una actividad o práctica específica. En el primer caso hablaremos de las diferentes disciplinas (o ramas) filosóficas, que remiten a diversos problemas que han sido considerados a lo largo de la historia. Por ejemplo, "¿Existe Dios? ¿El mundo es eterno, o tuvo un comienzo y eventualmente tendrá un fin?”, son preguntas de las que se ocupa la Metafísica. "¿El ser humano es libre, o sus actos están determinados?" será tema de reflexión para la Antropología Filosófica. "¿Cómo debemos actuar?, ¿qué es el Bien?" son cuestiones de las que se ocupa la Ética. La Estética analizará problemas como: "¿Por qué algunas personas encuentran hermoso lo que otros piensan que es feo?, ¿la belleza se encuentra en las obras de arte por sí mismas, o depende del observador?" "¿Qué podemos conocer?, ¿es posible que nuestros sentidos nos engañen?" son temas propios de la Gnoseología, y "¿Hay un único método común a todas las ciencias?, ¿cuál es el método correcto?" son preguntas típicas de la Epistemología o Filosofía de la Ciencia.

Según las distintas problemáticas que se intentan aclarar  encontramos distintas preguntas o problemas  a las que responden las diferentes disciplinas filosóficas.


Empezamos por la primera y más general de las preguntas:       

miércoles, 4 de febrero de 2015

EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA

Karl Jaspers


La historia de la filosofía como pensar metódico tiene sus comienzos hace dos mil quinientos años, pero como pensar mítico mucho antes.
Sin embargo, comienzo no es lo mismo que origen. El comienzo es histórico y acarrea para los que vienen después, un conjunto creciente de supuestos sentados por el trabajo mental ya efectuado. Origen es, en cambio, la fuente de la que mana en todo tiempo el impulso que mueve a filosofar. Únicamente gracias a él resulta esencial la filosofía actual en cada momento y comprendida la filosofía anterior.
Este origen es múltiple. Del asombro sale la pregunta y el conocimiento, de la duda acerca de lo conocido el examen crítico y la clara certeza, de la conmoción del hombre y de la conciencia de estar perdido la cuestión de sí propio. Representémonos ante todo estos tres motivos.

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sábado, 8 de febrero de 2014

Unidad 1 ¿Qué es la Filosofía?

I. ¿Qué es la Filosofía?
2. Los problemas o preguntas de la Filosofía
3. Comienzo y Origen de la filosofía      
4. Discursos Interpretativos de la Realidad
·       El tipo de discurso mítico: el mito y la religión.
·       El tipo de discurso racional: la filosofía y la ciencia.

II. Sentido y necesidad de la filosofía.
1.     El valor de la Filosofía , Bertrand Russell
3.     La necesidad de la Filosofía           

III. Las disciplinas filosóficas: ¿Cuáles son las preguntas?. 
IV Los Métodos de la Filosofía


V. Su historia y sus Filósofos.


domingo, 2 de febrero de 2014

¿Qué es la Filosofía? en el Mundo de Sofia

¿Qué es la filosofía?

Querida Sofía. Muchas personas tienen distintos hobbies. Unas coleccionan monedas antiguas o sellos, a otras, les gustan las labores, y otras emplean la mayor parte de su, tiempo libre en la práctica de algún deporte.
A muchas les gusta también la lectura. Pero lo que leemos es muy variado. Unos leen sólo periódicos o cómics, a algunos les gustan las novelas, y otros prefieren libros sobre distintos temas, tales como la astronomía, la fauna o los inventos tecnológicos.
Aunque a mí me interesen los caballos o las piedras preciosas, no puedo exigir que todos los demás tengan los mismos intereses que yo. Si sigo con gran interés todas las emisiones deportivas en la televisión, tengo que tolerar que otros opinen que el deporte es aburrido.
¿Hay, no obstante, algo que debería interesar a todo el mundo?  ¿Existe algo que concierna a todos los seres humanos, independientemente de quiénes sean o de en qué parte del mundo vivan? Sí, querida Sofía, hay algunas cuestiones que deberían interesar a todo el mundo. Sobre esas cuestiones trata este curso.
¿Qué es lo más importante en la vida? Si preguntamos a una persona que se encuentra en el límite del hambre, la respuesta será comida. Si dirigimos la misma pregunta a alguien que tiene frío, la respuesta será calor. Y si preguntamos a una persona que se siente sola, la respuesta seguramente será estar con otras personas.
Pero con todas esas necesidades cubiertas, ¿hay todavía algo que todo el mundo necesite? Los filósofos opinan que sí. Opinan que el ser humano no vive sólo de pan. Es evidente que todo el mundo necesita comer. Todo el mundo necesita también amor y cuidados. Pero aún hay algo más que todo el mundo necesita. Necesitamos encontrar una respuesta a quién somos y por qué vivimos.
Interesarse por el por qué vivimos no es, por lo tanto, un interés tan fortuito o tan casual como, por ejemplo, coleccionar sellos. Quien se interesa por cuestiones de ese tipo está preocupado por algo que ha interesado a los seres humanos desde que viven en este planeta. El cómo ha nacido el universo, el planeta y la vida aquí, son preguntas más grandes y más importantes que quién ganó más medallas de oro en los últimos juegos olímpicos de invierno.
La mejor manera de aproximarse a la filosofía es plantear algunas preguntas filosóficas: ¿Cómo se creó el mundo? ¿Existe alguna voluntad o intención detrás de lo que sucede? ¿Hay otra vida después de la muerte?  ¿Cómo podemos solucionar problemas de ese tipo? Y, ante todo: ¿cómo debemos vivir?
En todas las épocas, los seres humanos se han hecho preguntas de este tipo. No se conoce ninguna cultura que no   haya preocupado por saber quiénes son los seres humanos y de dónde procede el mundo.
En realidad, no son tantas las preguntas filosóficas que podemos hacernos. Ya hemos formulado algunas de las más importantes. No obstante, la historia nos muestra muchas respuestas diferentes a cada una de las preguntas que nos hemos hecho.
Vemos, pues, que resulta más fácil hacerse preguntas filosóficas que contestarlas.
También hoy en día cada uno tiene que buscar sus propias respuestas a esas mismas preguntas. No se puede consultar una enciclopedia para ver si existe Dios o si hay otra vida después de la muerte. La enciclopedia tampoco nos proporciona una respuesta a cómo debemos vivir. No obstante, a la hora de formar nuestra propia opinión sobre la vida, puede resultar de gran ayuda leer lo que otros han pensado.
La búsqueda de la verdad que emprenden los filósofos podría compararse, quizás, con una historia policíaca. Unos opinan que Andersen es el asesino, otros creen que es Nielsen o Jepsen. Cuando se trata de un verdadero misterio policiaco, puede que la policía llegue a descubrirlo algún día. Por otra parte, también puede ocurrir que nunca lleguen a desvelar el misterio. No obstante, el misterio sí tiene una solución. Aunque una pregunta resulte difícil de contestar puede, sin embargo, pensarse que tiene una, y sólo una respuesta correcta. O existe una especie de vida después de la muerte, o no existe.
A través de los tiempos, la ciencia ha solucionado muchos antiguos enigmas. Hace mucho era un gran misterio saber cómo era la otra cara de la luna. Cuestiones como ésas eran difícilmente discutibles; la respuesta dependía de la imaginación de cada uno. Pero, hoy en día, sabemos con exactitud cómo es la otra cara de la luna. Ya no se puede «creer» que hay un hombre en la luna, o que la luna es un queso.
Uno de los viejos filósofos griegos que vivió hace más de dos mil años pensaba que la filosofía surgió debido al asombro de los seres humanos. Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba él.
Es como cuando contemplamos juegos de magia: no entendemos cómo puede haber ocurrido lo que hemos visto. Y entonces nos preguntamos justamente eso: ¿cómo ha podido convertir el prestidigitador un par de pañuelos de seda blanca en un conejo vivo?
A muchas personas, el mundo les resulta tan inconcebible como cuando el prestidigitador saca un conejo de ese sombrero de copa que hace un momento estaba completamente vacío.
En cuanto al conejo, entendemos que el prestidigitador tiene que habernos engañado. Lo que nos gustaría desvelar es cómo ha conseguido engañarnos. Tratándose del mundo, todo es un poco diferente. Sabemos que el mundo no es trampa ni engaño, pues nosotros mismos andamos por la Tierra formando una parte del mismo. En realidad, nosotros somos el conejo blanco que se saca del sombrero de copa. La diferencia entre nosotros y el conejo blanco es simplemente que el conejo no tiene sensación de participar en un juego de magia. Nosotros somos distintos. Pensamos que participamos en algo misterioso y nos gustaría desvelar ese misterio.

P. D. En cuanto al conejo blanco, quizás convenga compararlo con el universo entero. Los que vivimos aquí somos unos bichos minúsculos que vivimos muy dentro de la piel del conejo. Pero los filósofos intentan subirse por encima de uno de esos finos pelillos para mirar a los ojos al gran prestidigitador.

¿Me sigues, Sofía?  Continúa.

Sofía estaba agotada. ¿Si le seguía? No recordaba haber respirado durante toda la lectura.

¿Quién había traído la carta? ¿Quién, quién?
No podía ser la misma persona que había enviado la postal a Hilde  Møller Knag, pues la postal llevaba sello y matasellos. El sobre amarillo había sido metido directamente en el buzón, igual que los dos sobres blancos.
Sofía miró el reloj. Sólo eran las tres menos cuarto. Faltaban casi dos horas para que su madre volviera del trabajo.
Sofía salió de nuevo al jardín y se fue corriendo hacia el buzón. ¿Y si había algo más?
Encontró otro sobre amarillo con su nombre. Miró a su alrededor, pero no vio a nadie. Se fue corriendo hacia donde empezaba el bosque y miró fijamente al sendero.
Tampoco ahí se veía un alma.
De repente, le pareció oír el crujido de alguna rama en el interior del bosque. No estaba totalmente segura, sería imposible, de todos modos, correr detrás si alguien intentaba escapar.
Sofía se metió en casa de nuevo y dejó la mochila y el correo para su madre. Subió deprisa a su habitación, sacó la caja grande donde guardaba las piedras bonitas, las echó al suelo y metió los dos sobres grandes en la caja. Luego volvió al jardín con la caja en los brazos. Antes de irse, sacó comida para Sherekan.
-¡Misi, misi, misi!
De vuelta en el Callejón, abrió el sobre y sacó varias nuevas hojas escritas a máquina. Empezó a leer.



Gaarden, Jostein: El mundo de Sofía, Ediciones Siruela S.A., Edición 42, año 2000, pp 13 – 17.

viernes, 17 de enero de 2014

Los problemas de la filosofía

 BERTRAND RUSSELL

1.-«Puntualizo: aunque las cuestiones filosóficas conciernen a todo el mundo, no todo el mundo se convierte en filósofo. Por diversas razones, la mayoría se aferra tanto a lo cotidiano que el propio asombro por la vida queda relegado a un segundo plano. (Se adentran en la piel del conejo, se acomodan y se quedan allí para el resto de su vida.)
Para los niños, el mundo -y todo lo que hay en él- es algo nuevo, algo que provoca su asombro. No es así para todos los adultos. La mayor parte de los adultos ve el mundo como algo muy normal.
Precisamente en este punto los filósofos constituyen una honrosa excepción. Un filósofo jamás ha sabido habituarse del todo al mundo. Para él o ella, el mundo sigue siendo algo desmesurado, incluso algo enigmático y misterioso. Por lo tanto, los filósofos y los niños pequeños tienen en común esa importante capacidad. Se podría decir que un filósofo sigue siendo tan susceptible como un niño pequeño durante toda la vida»  (GAARDER, J.: El mundo de Sofía).

2.-«Por filosofía entendemos una manera de pensar totalmente nueva que surgió en Grecia alrededor del año 600 antes de Cristo. Hasta entonces, habían sido las distintas religiones las que habían dado a la gente las respuestas a todas esas preguntas que se hacían. Estas explicaciones religiosas se transmitieron de generación en generación a través de los mitos. Un mito es un relato sobre dioses, un relato que pretende explicar el principio de la vida.
Por todo el mundo ha surgido, en el transcurso de los milenios, una enorme flora de explicaciones míticas a las cuestiones filosóficas. Los filósofos griegos intentaron enseñar a los seres humanos que no debían fiarse de tales explicaciones» (Idem).

3.-«Si se pregunta a un matemático, un mineralogista, un historiador, o cualquier hombre de ciencia, qué cuerpo definido de verdades ha logrado la ciencia que profesa, su respuesta durará tanto tiempo como uno esté a escucharle. Pero, si se le plantea la misma pregunta a un filósofo, si es sincero, tendrá que confesar que su disciplina no ha alcanzado resultados positivos como los logrados por otras ciencias. Es cierto que esto se explica, en parte, por el hecho de que, tan pronto como un conocimiento definido respecto a cualquier disciplina se hace posible, esta disciplina deja de ser llamada filosofía y se convierte en una ciencia separada. Todo el estudio del firmamento, que ahora pertenece a la astronomía, estuvo incluido en otros tiempos en la filosofía; la gran obra de Newton se denominó Principios matemáticos de la filosofía natural. De manera similar, el estudio de la mente humana, que fue una parte de la filosofía, ha sido ahora separado de la filosofía y se ha convertido en la ciencia de la psicología. Así, en gran medida, la incertidumbre de la filosofía es más aparente que real: aquellas cuestiones que ya son susceptibles de recibir respuestas definidas quedan colocadas en el seno de las ciencias, mientras aquellas otras a las cuales no puede darse todavía una respuesta definida, quedan para formar el residuo que se llama filosofía.


Sin embargo, esto es solamente parte de la verdad con respecto a la incertidumbre de la filosofía. Hay muchas cuestiones –y entre ellas aquellas que son del más profundo interés para nuestra vida espiritual- que, en lo que nosotros alcanzamos a ver, permanecerán insolubles para el intelecto humano, a menos que sus facultades se transformen en un orden completamente distinto del que actualmente poseen. ¿Tiene el universo alguna unidad de plan o de propósito, o es un fortuito concurso de átomos? ¿Es la conciencia parte permanente del universo, alentando la esperanza de un desarrollo indefinido de la sabiduría, o es un accidente transitorio en un pequeño planeta en el cual terminará por hacerse imposible la vida? El bien y el mal ¿tienen importancia para el universo o solamente para el hombre? Tales preguntas las formula la filosofía, y son contestadas diversamente por diversos filósofos. Pudiera parecer, sin embargo, que, tanto si es posible descubrir de otro modo las respuestas como si no, ninguna de las respuestas ofrecidas por la filosofía es demostrablemente verdadera. No obstante, por insignificante que pueda ser la esperanza de descubrir una respuesta constituye parte de la misión de la filosofía proseguir la consideración de tales cuestiones, darnos conciencia de su importancia, examinar todos los medios de abordarlas y mantener vivo ese interés especulativo por el universo susceptible de ser aniquilado si nos confinamos en un conocimiento definidamente averiguable» (
RUSSELL, B.: Los problemas de la filosofía).

martes, 20 de noviembre de 2012

ACTIVIDAD DE COMPRESIÓN


1.  Resumir con las propias palabras la alternativa que Antonio Gramsci,  filósofo y político italiano, plantea en el fragmento que se transcribe más adelante. El mismo fue escrito aproximadamente en 1930, ¿qué nuevos factores pueden imponer hoy una concepción del mundo’, ¿de qué manera?

“¿Es preferible ‘pensar’ sin tener conocimiento crítico, de manera disgregada y ocasional, es decir, “participar” de una concepción del mundo, ‘impuesta”: mecánicamente por el ambiente externo, o sea, por uno de los tantos grupos sociales en que uno se encuentra incluido automáticamente hasta su entrada en el mundo consciente ( y que puede ser la aldea o la provincia, que  puede tener origen  en la parroquia y en la “actividad intelectual” del cura o del vejete[1] patriarcal cuya “‘sabiduría” dicta la ley; de la mujercita que ha heredado las sabiduría de las brujas o del pequeño intelectual avinagrado en su propia estupidez e incapacidad para obrar), o es mejor elaborar la propia concepción del mundo de manera consciente y crítica, y , por lo mismo, en vinculación con semejante trabajo intelectual escoger la propia esfera  de actividad, participar activamente en Ia elaboración de la historia del mundo, ser el guía de sí mismo y no aceptar del exterior, pasiva y supinamente[2], la huella que se imprime sobre propia personalidad?”

El materialismo histórico y la filosofía de B. Croce.
A Gramsci, 1930. Nueva Visión,
Buenos Aires,1971.

2. Leer el siguiente fragmento del filósofo inglés Bertrand Russell y formular tres preguntas que ejemplifiquen lo dicho por el autor.

“Hay muchas preguntas que la gente que piensa se formula en una u otra ocasión y para las cuales la ciencia no ofrece ninguna respuesta. Y los que tratan de pensar por sí mismos no están dispuestos a aceptar al fiado las respuestas prefabricadas de los adivinos. Es misión de la filosofía explorar estas cuestiones y a veces darles contestación.”
La sabiduría de Occidente, B. Russell, 1959.
Aguilar. Madrid, 1975.



[1] Diminutivo de viejo
[2] Posición de una persona tendida sobre la espalda